Seis menores detenidos relacionados con los robos de tractores en Jumilla

  • Redacción,
  • Jueves 09 de Marzo del 2017 | 17:41

Utilizaban los tractores para conducirlos en improvisados circuitos cuatro por cuatro

La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado la operación 'Tortrak', una investigación dirigida a localizar y detener a los autores de numerosos robos de vehículos agrícolas en la comarca del Altiplano, que se ha saldado con la detención de seis jóvenes, menores de edad, a los que se les atribuye la presunta autoría de una quincena de robos con fuerza y sustracción de vehículo a motor. Se ha recuperado la totalidad de los vehículos sustraídos: 11 tractores, dos turismos y un ciclomotor.
La investigación se inició el pasado mes de junio, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento del robo de tres tractores en fincas agrícolas de Jumilla. En fechas posteriores se produjeron otros robos de la misma naturaleza, lo que generó cierta alarma social entre los agricultores.
La coincidencia del tipo de vehículo sustraído y la proximidad de las zonas afectadas hicieron sospechar a los agentes que, tras la autoría de estos robos podía encontrarse un mismo grupo de personas.
El hallazgo de varios de estos vehículos, en zonas rurales próximas, permitió descartar que se tratase de delincuentes experimentados, dedicados a la sustracción de vehículos para su venta o desguace.
La Guardia Civil estableció una línea de investigación centrada en varios jóvenes de la localidad, con antecedentes policiales, y averiguó que alguno de ellos, casualmente, cursaba estudios de automoción en módulos de formación profesional, lo que podía estar relacionado con ciertos conocimientos en la manipulación y el manejo de los vehículos, sin las correspondientes llaves de arranque.
Los miembros del grupo delictivo ahora desmantelado se organizaban, presuntamente, para realizar reconocimientos previos de las zonas agrícolas, con el objetivo de localizar los vehículos y conocer las medidas de seguridad empleadas para su custodia.
Seleccionado su objetivo fracturaban los vallados perimetrales o los propios almacenes agrícolas (en algún caso con la práctica de butrones en el techo), puenteaban las conexiones eléctricas del arranque de motor y salían, incluso empotrándolos contra las puertas, a bordo de los tractores.
Por otro lado establecían los lugares donde, a posteriori, se desplazaban para conducir a campo abierto, generalmente de madrugada, a modo de circuito cuatro por cuatro.